Podemos considera un escándalo que 60 personas mayores hayan muerto en residencias sin ser trasladados a un hospital en esta tercera ola

La portavoz regional, María Marín, asegura que el drama de las residencias es “la consecuencia última del colapso sanitario favorecido por las medidas irresponsables de López Miras”

María Marín, portavoz regional de Podemos y diputada autonómica, ha denunciado esta mañana la muerte de sesenta personas mayores fallecidas en las residencias de la Región de Murcia en esta tercera ola “sin ser trasladados a un hospital y sin los medios de una UCI”. Marín ha considerado que estamos ante el “culmen del cinismo” al ver como nuestros responsables políticos pretender vender esta tragedia como “una decisión ejemplar, que ha evitado un mayor colapso de las UCI”. Para la portavoz de Podemos se trata sin embargo de “un escándalo”, y critica que presuman de “éxito” frente a lo que “sólo puede calificarse como un auténtico geronticidio”. Ha señalado además que “no son los profesionales sanitarios quienes provocan estas situaciones” y denuncia que “este colapso no se ha producido solo”,  sino que “tiene responsables con nombres y apellidos”. Para Marín, el primero de esos nombres es el de Fernando López Miras, por las “medidas irresponsables que impulsó de cara a las fiestas navideñas y la falta de refuerzos del sistema sanitario”. La diputada ha reiterado que “fue el presidente regional el que decidió el 25 de noviembre aumentar las reuniones familiares de 6 a 10 personas y extender el toque de queda”, algo que ha causado que por su negligencia ahora “sean ahora los médicos los que tienen que tomar la decisión más difícil y elegir qué vidas son prioritarias”.

La portavoz de Podemos ha recordado que según los datos facilitados por el propio Servicio Murciano de Salud, el 78% de los ancianos y ancianas fallecidas en esta ola “lo han hecho en las propias residencias y no en una UCI”. Marín ha denunciado que después de casi un año de pandemia, “parece que los responsables de garantizar la salud de nuestros mayores no hayan aprendido nada”, y ha destacado que “mientras en la primera ola fallecieron 66 personas mayores en residencias y en la segunda, 132, en esta tercera ola ya van 76, a falta de sumar lo sucedido durante las semanas más críticas, y todo ello a pesar de la vacuna”. “Está claro que los responsables del Gobierno regional que debían velar por nuestros mayores y personas discapacitadas no han cumplido con su parte”, ha remarcado la diputada. Concretamente, Marín ha señalado a Abel Novoa, responsable del Corecaas, quien “vende como un gran éxito que se está tratando a los mayores con insuficiencia respiratoria en las residencias para evitar el colapso de las UCI”, algo que supone una auténtica barbaridad y el reconocimiento de su propia incapacidad para hacer frente a la situación”. La medicalización de las residencias es, de esta forma, “un peligroso eufemismo para ocultar que se está dejando a nuestros mayores morir en residencias” mientras que no se garantiza que todos y todas las usuarias tienen una cama y un puesto en la UCI de un hospital público.

La diputada morada ha apuntado que “por mucho que se esfuercen nuestros sanitarios”, una residencia “nunca puede ofrecer las mismas condiciones que un hospital”, algo que según ha desvelado, les han transmitido los propios profesionales del equipo de intervención del Corecaas. Marín ha elogiado el trabajo que realiza este personal, que “se está dejando la piel y poniendo en riesgo sus vidas para salvar las de nuestros mayores”, a pesar de las carencias de medios humanos y materiales a las que López Miras condena a las personas mayores de la Región de Murcia y a las profesionales de la sanidad y los cuidados”.