Dimisión del consejero de Medio Ambiente por proteger a aquellas empresas que han destruido el Mar Menor

Dimisión / La diputada María Marín asegura que Luengo “actúa como escudo para garantizar que los responsables de haber vertido el equivalente a  2400 piscinas olímpicas de salmuera con nitratos a la laguna, queden impunes y se marchen sin pagar ni un euro”

El Mar Menor no se ha contaminado sólo. Así lo señala la Fiscalía, que tal y como desvelan hoy los medios de comunicación, ha pedido a la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia que requiera a la Consejería de Agricultura para que “exija la responsabilidad medioambiental a diez empresas por contaminar la laguna salada”. Según señala el organismo fiscal, estas empresas serían responsables de haber vertido al Mar Menor el equivalente a 2.400 piscinas olímpicas llenas de salmuera con nitratos”, por lo que la fiscalía instó a la consejería hace más de un año a que abriese los pertinentes expedientes que garantizasen el principio de que “quien contamina, paga”. Sin embargo, la comunidad autónoma no respondió hasta el pasado mes de mayo, cuando se declaró no competente para establecer sanciones, y trató de que fuese la Confederación Hidrográfica del Segura quien asumiese dicha responsabilidad, a pesar de que esta recae en la Consejería de Medioambiente y Agricultura.

Para la portavoz regional de Podemos, María Marín, estamos de nuevo ante un “claro caso de corrupción por omisión”, ya que la Consejería “con su actuación está permitiendo que contaminar el Mar Menor salga completamente gratis”. La diputada ha exigido la “dimisión inmediata” de Antonio Luengo, consejero de Medio Ambiente, quien “ejerce como escudo para proteger a aquellas empresas que han destruido la laguna salada más importante de Europa”. Marín ha considerado que lo que está desvelando la fiscalía es una trama para que aquellos empresarios que han vertido miles de toneladas de veneno al Mar Menor puedan quedar impunes, marchándose sin poner un solo euro para su recuperación y dejando un reguero de peces muertos y municipios arruinados”.

La diputada ha recordado además que las informaciones que están haciéndose públicas son el resultado de la investigación del caso Topillo, uno de los escándalos más graves que ha protagonizado el gobierno murciano y que está hoy en los tribunales. Para Marín, lo que ha ocurrido con el Mar Menor es la demostración de que «la corrupción al final siempre acaba dejando consecuencias muy graves para todos y todas, poniendo el beneficio de unos pocos por encima del interés de la mayoría». Desde Podemos han advertido que llevarán este tema hasta la Asamblea Regional y que exigirán a Luengo que dé todas las explicaciones precisas y que, tras ello, presente su dimisión “dadas las irrecuperables consecuencias que ha tenido su pésima gestión, en la que ha sido utilizado como parapeto para evitar que las empresas que han utilizado el Mar Menor como cloaca tengan que rascarse el bolsillo en su recuperación”.