Día Mundial del Agua

El Agua como derecho. Suscribimos y promoveremos la Iniciativagua 2015 y el Pacto Social por la Gestión Pública Participativa, en colaboración con la RED AGUA PÚBLICA-RAP y las 300 organizaciones que ya han firmado este Pacto.

Desde Podemos Región de Murcia queremos celebrar el día mundial del agua transmitiendo nuestro compromiso con una política de aguas basada en la gestión pública, integrada, participativa y sostenible tanto de ríos, lagos, humedales y acuíferos, como de los servicios de agua y saneamiento, frente a los problemas de corrupción y las presiones privatizadoras que se vienen ejerciendo a todos los niveles. Así lo señalábamos en el decálogo del agua, base de nuestro programa electoral, y así tenemos la certeza de cumplirlo.

Lejos de otras proclamas partidistas que solo se acuerdan del agua cuándo no llueve, nosotros ponemos como eje central de nuestra política el cuidado de los ecosistemas acuáticos, considerados como patrimonio de la biosfera. De ellos depende la vida en el planeta, y muy particularmente la vida, la cohesión social y la identidad de comunidades, sociedades y territorios. Por ello deben ser gestionados desde la defensa del interés general, tanto de las generaciones actuales como futuras, garantizando su sostenibilidad.

Para Podemos Región de Murcia uno de los ejes centrales de nuestra actuación va encaminada a luchar contra las infames medidas de austeridad que han llevado a la población a situaciones de vulnerabilidad insostenibles, de ahí nuestro empeño en llevar a cabo un programa de rescate ciudadano a través de la Ley 25 como prioridad. Es por eso que desde el Congreso estamos trabajando activamente para poner freno a la pobreza hídrica, porque el acceso al agua es un derecho humano y debe ser reconocido a todos los niveles institucionales y normativos que tengamos a nuestro alcance. Por todo ello nos oponemos frontalmente a la privatización del agua urbana ya que los servicios de agua y saneamiento no pueden ser gestionados desde la lógica del mercado sino del interés general, de manera que se garantice un mínimo vital, evitándose a toda costa el corte de suministro a familias por incapacidad económica.

Asimismo consideramos que deben revertirse las medidas del Gobierno que legalizan la mercantilización de derechos concesionales, con lo que se privatiza de facto el agua, se transgrede el sistema concesional vigente y se quiebra la lógica del interés general. En consecuencia, nos oponemos a la mercantilización de derechos concesionales y en la pretendida colaboración público-privada para construir y gestionar grandes infraestructuras hidráulicas.

Asumimos el reto de promover nuevos modelos de gestión pública participativa de los servicios de agua y saneamiento y por ello denunciamos las diversas estrategias privatizadoras que transforman estos servicios públicos en negocios y a los ciudadanos en clientes. Las políticas tarifarias deben inducir eficiencia y responsabilidad en el uso del agua, así como permitir una financiación adecuada de estos servicios, pero sin generar opción alguna de lucro.

Aplaudimos las iniciativas que se están llevando a muchos ayuntamientos de la Región de Murcia exigiendo el cumplimiento de la reciente  STS de 23/11/2015 que reconoce la tasa como fórmula de cobro municipal. Trabajaremos para auditar y fiscalizar la gestión llevada a cabo por las empresas que gestionan el agua como una mercancía a instancias de las multinacionales a las que los anteriores gobiernos les han vendido nuestros recursos hídricos.

Ante las perspectivas de cambio climático, especialmente las cuencas mediterráneas van a verse afectadas por fenómenos extremos de sequías e inundaciones. Sin una adecuada política de planificación a largo plazo que mitigue y promueva la adaptación al cambio climático estaremos poniendo en grave riesgo a la sociedad.

Teniendo en cuenta que la Directiva Marco de Agua exige por ley garantizar el buen estado ecológico de todos los ríos, estamos trabajando para trazar una hoja de ruta hacia horizontes de mayor sostenibilidad global de los caudales, donde la optimización de los recursos no convencionales (reutilización de aguas residuales y desalación marina) constituye piezas clave.

Venimos defendiendo la desalación como alternativa para cuencas como la del Segura que necesita fuentes complementarias a los escasos recursos disponibles, especialmente para el regadío. Por ello, defendemos que las desaladoras disponibles deben ser usadas al 100% de su capacidad y no al 50%, como ocurre en la actualidad. Ello permitirá abaratar el coste de desalación, recuperar esos ríos y acuíferos y reducir la dependencia de recursos externos. Pero además debe promoverse el uso de energía solar y eólica para la desalación, lo que permite reducir los costes económicos y ambientales de la desalación y cerrar el ciclo de sostenibilidad agua-energía a un coste razonable, en beneficio de todo el sector agrario.

En suma, frente a la lógica neoliberal, y ante el fracaso de las viejas políticas del agua basadas en el hormigón y socavadas por la corrupción, promovemos un nuevo modelo de gestión y planificación de aguas 100% público, transparente y participativo, desde unas Confederaciones Hidrográficas, Agencias Autonómicas y Ayuntamientos que deben reforzarse y democratizarse, aplicando en su caso el principio de subsidiariedad y alianzas Público-Público, de forma que se garantice la sostenibilidad de ríos, lagos, humedales y acuíferos, el acceso universal a servicios de agua y saneamiento como un derecho humano, y el interés general de la sociedad desde una gestión democrática y participativa.